sábado, 5 de septiembre de 2009

Mis bellas horas de ocio

Cuando llego a casa después de un largo pero genial día de trabajo, luego de comer algo, muy rápido y encender mi primer cigarrillo del día, procedo a conectar mi laptop a internet y revisar mi facebook. Después conecto el messenger y salgo un rato. Amo llegar después de un par de horas de conversación callejera con mis "amigos" y observar que el computador está lleno de ventanitas del MSN pidiendo a gritos algo de mi atención. Me siento importante a veces.

Muy a menudo me reuno con Paula, una gran amiga que me provoca los peores sentimientos encontrados, pues es la única de todo el círculo de amigos que me hace hablar en serio, al mismo tiempo que logra que vea yo mismo la parte más depresiva y estresada de mí, al exponerme la suya. No es que ella sea una especie de emo-girl ni nada. Al contrario. Sin embargo, siempre está en desacuerdo con alguna cosa, y siempre, siempre tiene algo que reclamar. Así y todo, la adoro y creo que he estado enamorado de ella por estos 12 años que llevamos siendo amigos. Si no fuera porque tiene novio...

Otras veces me reuno con Gabriel, una de mis tantas almas gemelas. Un día este tipo me ha dicho algo como "la gente como tú se junta con gente como tú". En principio, obvio que no entendí, pero ahora que lo conozco más y me identifico con él, y con todas mis almas gemelas sé a lo que se refiere. Inevitablemente, y sean hombres o mujeres, me provocan una cierta atracción electromagnética, las personas que por su familia y sus amigos serios son considerados especiales. No es una atracción física, obvio, es algo psicológico, o que se yo.
Por lo mismo, así como inevitablemente tengo muchos amigos con esa característica de no tomar nada en serio y ser espontáneos, también tengo varias amigas iguales, con las cuales no podría pasar nada más que una bella amistad: Sería como casarte contigo mismo...
Volvamos a Gabriel, lo conozco hace 10 años.
Debo reconocer que al principio me pateaba la guata, porque apareció en el grupo y causó que todos se olvidaran de mí y le prestaran atención a él. Después cuando lo conocí realmente, en una circunstancia bastante poco común, como todo en mi vida, se transformó en mi mejor amigo. Y aún lo sigue siendo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario